¿Quieres una tarta de queso diferente? Pues tengo la solución a tu respuesta.
He realizado ésta rica tarta de queso pero, no lleva la cobertura de frutas por encina de ella, en éste caso la he introducido dentro de la tarta, ¿como? muy fácil.
Es de crema de calabaza repartida por su interior, no lleva horno, siendo muy rápida su elaboración. Es muy suave y nada pesada de comer.
Me surgió la idea, pues el reto de éste mes va de calabazas así que, buscando por la red me dio la idea de hacerla algunas que otras recetas.
Os dejo como hacerla y me contáis.
Con ésta receta he conseguido el primer premio en el Reto de octubre de Cocineros de Mundo en Google+ en el apartado de Dulce.
Ingredientes:
Base de bizcocho
60 gramos
de azúcar
60 gramos
de harina
2 huevos
Un
pellizco de sal
Colorante
naranja
Brandy y
agua (la medida doble de agua)
Crema de queso
500 gramos de queso quark
2 yogures naturales
180 gramos de azúcar
Una cucharadita de vainilla azucarada
6 hojas de gelatina
Crema de calabaza
300 gramos de calabaza
2 hojas de gelatina
50 gramos de azúcar
Preparación:
Lo primero que hacemos es la base de la tarta. Os dejo la manera de hacerla en thermomix.
Ponemos la mariposa en las cuchillas y vertemos en el
vaso el azúcar y los huevos.
Programamos 6 minutos, temperatura 37, velocidad 3
1/2.
Quitamos la temperatura y programamos 6 minutos más a la
misma velocidad.
Añadimos la harina y la sal y programamos 10 segundos en
velocidad 2 1/2.
Terminamos de envolver delicadamente con la espátula.
Le agregamos el colorante hasta conseguir el color
deseado y mezclamos hasta que esté homogéneo.
Vertemos la masa en un molde, redondo desmontable de unos
20-22 cm de diámetro, previamente untado con mantequilla. Lo introducimos en el
horno ya precalentado a 180º y horneamos durante 10 minutos.
Pasado el tiempo, lo sacamos y dejamos enfriar.
Si no tienes thermomix, puedes comprar un bizcocho para
tartas que viene ya cortado (pero sin color anaranjado) o hacer un bizcocho
genovés de manera habitual.
A continuación, troceamos
la calabaza en pequeños trozos y la cocemos al microondas durante 12 minutos
mezclada con el azúcar.
Pasado el
tiempo, lo sacamos del microondas y lo aplastamos con un tenedor, hasta dejarlo
como una crema espesa. Reservamos.
Pintamos
la base de bizcocho, con un poco de almíbar hecha de un pelín de brandy y agua.
Ahora, con la batidora mezclamos el queso y
el azúcar. Una vez bien batido, le agregamos los yogures y la vainilla.
Mezclamos todo muy bien.
Introducimos
en agua fría las 6 hojas de gelatina hasta que ablanden.
Mientras, calentamos 3
cucharadas soperas de agua, sin que llegue a hervir, retiramos del fuego y
deshacemos las 6 hojas de gelatina bien escurridas.
Dejamos templar un poco,
con cuidado de que no cuaje y la incorporamos a la mezcla de queso.
Lo
mezclamos ahora con unas varillas hasta que esté todo bien integrado y
reservamos.
Seguidamente, introducimos en agua fría las dos
hojas de gelatina para la crema de calabaza y calentamos 3 cucharadas soperas
de agua y hacemos igual que antes, pero ésta vez la incorporamos a la crema de
calabaza reservada.
A continuación, Sobre la base del bizcocho le echamos
mezcla de queso y vamos alternando con la crema de calabaza haciendo rayones
con ella, hasta terminar con las mezclas. Dejando la última la de crema de
calabaza para hacer rayones y quede marmolado.
Ahora sólo
queda guardarlo en el frigorífico al menos 3-4 horas para que cuaje bien.
CONSEJO: Ésta tarta es mejor tomarla de un día
para otro.
Deciros que éste mes, sigue patrocinando el reto La Casona de Salamanca.